En la Solemnidad de la Epifanía del Señor, celebramos la manifestación de Cristo a los pueblos, como los Magos del Oriente guiados por la estrella hasta Belén. ¡Es el inicio de la gran procesión de las naciones al Niño Jesús, luz para todos!
Jesús proclama: “Arrependeos, porque está cerca el Reino de los Cielos” (Mt 4,17), iluminando el mundo con su predicación y milagros que confirman su identidad: el Hijo de Dios. Por eso: “Todo espíritu que proclama que Jesucristo se ha encarnado es de Dios” (1 Jn 4,2).
Como los Magos, ofrezcamos oro (amor), incienso (fe) y mirra (conversión). ¡Que nuestra vida brille como estrella, atrayendo a otros a Cristo!
¡Que la luz del Señor ilumine a cada uno de nosotros y a nuestras familias! ¡Feliz Epifanía del Señor!